Madrid, España. – La Policía Nacional, en colaboración con la DEA estadounidense y autoridades de Países Bajos, desmantela la oficina del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) en España. Se detienen 20 personas, de las cuales 15 ingresan en prisión provisional, incluyendo objetivos prioritarios de la DEA y miembros de la Camorra italiana dedicados a la distribución internacional.
La investigación revela que la organización introducía grandes cargamentos de cocaína y metanfetamina desde Sudamérica ocultos en maquinaria industrial de gran tonelaje. Los envíos eran preparados por nuevos miembros mexicanos enviados directamente por el cártel. La llegada de la droga activó la reestructuración de toda la red operativa en España.
Una vez en España, la droga se almacenaba en fincas situadas en la sierra de Madrid y Ávila, elegidas por su privacidad y seguridad. Desde allí, la distribución nacional se coordinaba principalmente desde La Adrada (Ávila), con ramificaciones en Bilbao y Valencia, usando vehículos con compartimentos ocultos.
🚩Desarticulada la “oficina” del Cártel de Jalisco Nueva Generación
🔹20 detenidos
🔹1.870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275.000 euros en efectivo, criptomonedas por valor de 15.000 USDT, 3 armas cortas de fuego, 15 vehículos y 14 kilos de plata @DEAHQ pic.twitter.com/6Dx1SU9pnT— Policía Nacional (@policia) November 18, 2025
Para exportación, la organización contaba con fincas en Talavera de la Reina (Toledo), donde se recepcionaba y enviaba la maquinaria con droga hacia Italia, operando con capos de la Camorra napolitana, incluido el clan Amato-Pagano. El pasado mes de septiembre se interceptó un cargamento procedente de Costa Rica en coordinación con autoridades internacionales.
El responsable de la logística en España era un empresario español que, a través de varias sociedades mercantiles, gestionaba el flujo legal de los ingresos generados por la droga. Esto permitía tanto la introducción segura de estupefacientes como el blanqueo de dinero en el país.
La operación se desarrolló en dos fases: primero se arrestó al núcleo de operaciones y, posteriormente, se actuó contra los puntos clave de distribución en Valencia y el País Vasco. En total, se detuvo a 20 personas en Madrid, Ávila, Bilbao, Valencia y Toledo, 15 de ellas enviadas a prisión provisional.
Durante la operación, se incautaron 1.870 kg de cocaína, 375 kg de anfetamina, 275.000 euros en efectivo, criptomonedas por valor de 15.000 USDT, 3 armas cortas, 15 vehículos y 14 kg de plata. La magnitud de las incautaciones evidencia la envergadura internacional de la red.






