Madrid, España. – Este viernes el “veranillo de San Miguel” continúa haciendo sentir su efecto en gran parte de España, con temperaturas máximas que podrán acercarse a los 29 °C en Madrid y zonas del centro peninsular. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé cielos predominantemente despejados y ambiente cálido durante las horas centrales del día.
Temperaturas previstas para la ciudad de Madrid los próximos días. Aunque habrá un ligero descenso el domingo, continuamos con valores por encima de lo normal. pic.twitter.com/uPE2O4mOVQ
— AEMET_Madrid (@AEMET_Madrid) October 2, 2025
El fenómeno, que suele manifestarse entre finales de septiembre y principios de octubre, aparece cuando una masa de aire cálido se impone temporalmente en el país, retrasando la llegada del otoño. En regiones del sur y del este peninsular será donde más se note este respiro veraniego.
Aunque el calor será generalizado, no todo el territorio experimentará el “veranillo” de igual forma. En el norte peninsular, en el área cantábrica y zonas montañosas, las temperaturas serán más moderadas, y se espera algo de nubosidad o incluso lluvias débiles localizadas, sobre todo en el extremo nordeste.
En Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y el valle del Guadalquivir, las máximas podrían superar ampliamente los 30 °C en algunos puntos, al calor del aire seco y el sol fuerte que predominará durante la jornada.
Por la tarde, el aumento térmico afectará también al este y sureste peninsular, aunque los cielos podrían presentar intervalos de nubes altas sin incidencias generales. En Baleares y Cataluña se mantiene la posibilidad de lluvias dispersas, un vestigio de la inestabilidad residual de días anteriores.
Las noches, por su parte, serán más templadas que lo habitual para estas fechas otoñales, aunque en zonas de montaña o al norte aún se podrían registrar mínimas frescas. En algunos puntos del interior, las temperaturas nocturnas podrían mantenerse por encima de los 12-14 °C.
Este episodio climático no tiene carácter permanente: se espera que a partir del fin de semana o en los primeros días de octubre comience a ceder el calor, con nubosidad creciente y posibilidad de lluvias, especialmente en el oeste peninsular.






