Caracas, Venezuela. – En un acto militar televisado en Caracas, Nicolás Maduro aseguró que Venezuela cuenta con más de 5.000 misiles portátiles antiaéreos Igla-S, distribuidos estratégicamente por el territorio nacional.
El mandatario dijo que estos sistemas de defensa están activados “hasta en la última montaña, hasta en la última ciudad”, con el objetivo de garantizar la paz, la estabilidad y disuadir cualquier amenaza externa.
El sistema en cuestión, conocido como 9K338 Igla‑S, es un misil de origen ruso diseñado para atacar aeronaves de baja altitud, helicópteros y drones.
🇻🇪🇺🇸 | Nicolás Maduro advirtió a Estados Unidos que Venezuela posee “más de 5.000 misiles Igla-S” para su defensa antiaérea. Durante un acto militar, el mandatario destacó que el país está preparado para responder a cualquier amenaza externa. pic.twitter.com/JdutPCyPmz
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) October 23, 2025
Una advertencia directa a Washington
Maduro enmarcó su anuncio como una respuesta ante lo que considera un despliegue militar de los Estados Unidos cerca del Caribe y de Venezuela.
El gobierno venezolano interpreta estas maniobras como un posible preludio a una intervención o acción de cambio de régimen, mientras EE.UU. afirma que se trata de operaciones de lucha contra el narcotráfico.
La mención de “5 000 misiles” busca reforzar la imagen de que Venezuela está preparada y alerta ante cualquier eventualidad militar.
¿Qué implica este sistema Igla-S?
El Igla-S es un sistema portátil de defensa antiaérea que puede usarse de forma operativa por soldados con entrenamiento relativamente compacto.
Su capacidad de operar en altitudes que van desde los 10 m hasta los 3.500 m lo convierte en una amenaza real para aeronaves de baja altura, lo cual, en el discurso oficial, eleva la “inexpugnabilidad” del país ante ataques aéreos.
Maduro enfatizó que no solo se trata del número de misiles, sino de los “equipos de simulación” de entrenamiento que mantienen a miles de operadores preparados.
¿Y ahora qué viene?
La pregunta que surge es si esta advertencia se traducirá en maniobras reales o simplemente permanecerá en el plano de la retórica. Es probable que en los próximos días veamos algún ejercicio militar o despliegue que acompañe esta declaración.
Por otro lado, Estados Unidos y otros actores regionales podrían responder diplomáticamente, con sanciones, advertencias o ejercicios propios.
Mientras tanto, el hecho ya está instalado en la agenda de seguridad internacional latinoamericana y en los buscadores de quienes siguen temas de defensa, geopolítica y América Latina.






