El Gobierno regional ha firmado un convenio con la Cámara de Comercio de Madrid para ofrecer formación a migrantes en Madrid, tanto en situación regular como irregular, en el ámbito de atención a personas dependientes. Este sector, en constante crecimiento, presenta una gran demanda de profesionales cualificados.
La consejera Ana Dávila y el presidente Ángel Asensio rubricaron este acuerdo en el CEPI de Chamartín. A través del mismo, los migrantes podrán obtener dos certificados de profesionalidad: uno en atención sociosanitaria en residencias y centros de día, y otro en ayuda a domicilio.
Además de mejorar su empleabilidad, esta medida busca facilitar la regularización administrativa de los migrantes mediante arraigo por formación, en consonancia con la legislación vigente. Se trata de una oportunidad real para quienes desean integrarse y contribuir activamente a la sociedad.
Dávila subrayó que la Comunidad de Madrid está a punto de superar las 200.000 personas dependientes atendidas, lo que refuerza la necesidad de nuevos profesionales. Además, instó al Gobierno central a diseñar un plan integral de recursos humanos para el sector sociosanitario.
El programa arrancará con 50 personas, pero la meta es formar hasta 1.000 alumnos cada año. Los cursos, con una duración de entre seis meses y un año, se impartirán de forma gratuita en centros acreditados, tanto públicos como privados, gracias a acuerdos con la Cámara de Comercio.
La oferta será difundida a través de los ocho Centros de Participación e Integración de Inmigrantes (CEPI) en la región. Estos centros actuarán como nodos de información y apoyo para coordinar la formación en los perfiles más requeridos, como gerocultores y auxiliares.
La Comunidad también prevé extender esta formación a los países de origen, de modo que los migrantes puedan llegar a España con la capacitación necesaria para comenzar a trabajar desde el primer día, reduciendo barreras y prejuicios desde el inicio del proceso migratorio.
Finalmente, la consejera reafirmó el compromiso del Gobierno regional con una migración regulada, ordenada y humanizada, con control de fronteras y colaboración internacional. Esta estrategia, asegura, es esencial para evitar tensiones sociales y favorecer una verdadera inclusión.






