Disidencias de las FARC confirmaron el secuestro de nueve contratistas vinculados a la Gobernación del Cauca, en la localidad de López de Micay, territorio del Pacífico caucano.
En un comunicado, el grupo armado acusó a la administración departamental de ejecutar tareas militares encubiertas disfrazadas de contratación pública, utilizando equipos destinados originalmente al Ejército.
El secuestro ha generado alarma en la región, agravando la tensión dentro de una zona ya afectada por violencia persistente y numerosos enfrentamientos entre las disidencias y la fuerza pública.
Autoridades colombianas aún no se han pronunciado oficialmente sobre el episodio, pero en el comunicado entregado por el grupo armado se identificaron a las personas retenidas.
- Eivar Alonso Guerrero Anaya
- Sergio Andrés López Gómez
- Angélica María Barona
- Leydi Rocío Guengue
- Paola Andrea Maca Chávez
- Mónica Alexandra Bambague
- Manuela Caicedo Arango
- María Elizabeth López
- Elizabeth Yangana
El gobernador del Cauca, rechazó el secuestro de funcionarios y exigió la liberación inmediata de los secuestrados.

Este hecho ocurre en un contexto de creciente violencia en el Cauca, donde grupos armados al margen de la ley secuestran civiles y uniformados por territorios estratégicos vinculados al narcotráfico.
El secuestro no es un caso aislado: ya en marzo, 29 miembros de la Fuerza Pública fueron secuestrados en El Plateado y La Hacienda, otra zona bajo el control de la disidencia Carlos Patiño.
Aunque algunos retenidos fueron liberados posteriormente por presión social e institucional, el clima de impunidad persiste, mientras disidentes mantienen capacidad de control territorial y amenazas contra civiles .
En medio de esta escalada, organismos de derechos humanos y comunidades locales han exigido la intervención del Estado y un enfoque preventivo que garantice la seguridad ciudadana y la integridad del territorio.






