Jerusalén. – Un trágico tiroteo ocurrido en una parada de autobús del cruce Ramot (Jerusalén) dejó seis personas muertas, entre ellas Yaakov Pinto, un joven español de 25 años, recién casado y natural de Melilla que residía en Israel.
El ataque fue perpetrado por dos hombres armados que abrieron fuego indiscriminado contra los civiles en plena hora punta. Ambos atacantes, procedentes de Cisjordania, fueron neutralizados por fuerzas de seguridad y un civil armado en el lugar.
Hoy hubo otro atentado terrorista en Israel dirigido a matar la mayoría posible de civiles. Van 6 muertos y 21 heridos muchos de gravedad. pic.twitter.com/NsncIZctLc
— David Ghitis (@ghitis) September 9, 2025
Yaakov Pinto se encontraba realizando estudios talmúdicos para convertirse en rabino y había contraído matrimonio recientemente. Pertenecía a la comunidad judía melillense y su muerte ha conmocionado tanto a España como a Israel.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su “más sentido pésame” a los familiares de la víctima y condenó “enérgicamente” el atentado. El Ministerio de Asuntos Exteriores también mostró su solidaridad con las víctimas y reafirmó su condena al terrorismo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acudió al lugar del ataque y lo calificó como parte de la “intensa guerra en varios frentes” que enfrenta Israel. Por su parte, el presidente Isaac Herzog tachó a los autores del tiroteo de “terroristas viles y malvados”.
La comunidad internacional no tardó en reaccionar: España, Francia, Reino Unido, la Unión Europea y Emiratos Árabes Unidos expresaron su repudio al atentado, pidieron un alto a la violencia y enviaron condolencias a las familias afectadas.
El incidente aumenta la tensión en una región ya convulsionada por la ofensiva israelí en Gaza y el recrudecimiento de los enfrentamientos en Cisjordania. Organizaciones como Hamás y la Yihad Islámica han celebrado el ataque, mientras que la ONU y otros actores internacionales han advertido sobre una escalada peligrosa.






