Washington, Estados Unidos. – En un giro abrupto, el presidente de los Estados Unidos acusó sin matices al mandatario colombiano de encabezar una operación masiva de narcotráfico. La declaración, hecha este domingo, marca una ruptura abrupta en las relaciones bilaterales.
Donald Trump afirmó que bajo la administración de Petro, Colombia se ha convertido en “una máquina de fabricar drogas” y calificó a su par colombiano de “líder ilegal del narcotráfico”. A su vez, anunció el cese de cualquier subsidio o asistencia estadounidense al país.
El presidente Trump sobre Petro: “Fabrican cantidades enormes de cocaína, la envían a todo el mundo y destruyen familias. No, Colombia está fuera de control. Ahora tienen al PEOR presidente que han tenido. Es un LUNÁTICO que tiene muchos problemas mentales». pic.twitter.com/sFr8w3wnx7
— Antena 5 Radio (@a5radio) October 20, 2025
Gustavo Petro reaccionó de inmediato rechazando las acusaciones y calificándolas de “infundadas” y “una violación a la soberanía colombiana”. En su mensaje, citó un ataque de EE.UU. en el Caribe que, según él, mató a un pescador inocente.
Señor Trump, jamás Colombia ha sido grosera con EEUU, al contrario, ha querido mucho su cultura.
Pero usted es grosero e ignorante con Colombia. Léase, como si lo hizo, su encargado de negocios en Colombia, Cien Años de Soledad, y le aseguró que algo aprenderá de la soledad.
Yo…
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 19, 2025
El anuncio incluye la cancelación de cientos de millones de dólares en ayuda militar y financiera que EE.UU. otorgaba a Colombia. Esta medida se interpreta como un arma diplomática de alto impacto.
La ruptura encuentra antecedente en una serie de enfrentamientos entre ambos líderes, vinculados a operaciones antidrogas estadounidenses en aguas del Caribe y cuestionamientos al papel colombiano.
La acusación pone en entredicho los esfuerzos de Colombia contra el narcotráfico y abre interrogantes sobre su credibilidad internacional. Asimismo, la falta de asistencia podría debilitar la cooperación en seguridad.
Desde Europa hispanohablante se observa este episodio como un episodio significativo que mezcla política, droga y geoestrategia. Las alianzas tradicionales se tensionan y regionalmente surgen interrogantes sobre independencia y soberanía.
En los próximos días se espera que ambos gobiernos actúen: EE.UU. podría imponer aranceles o sanciones adicionales, mientras Colombia buscará aliados para contrarrestar el impacto. El pulso diplomático está apenas comenzando.






