Kiev, Ucrania. – En la madrugada de este miércoles, Rusia ha lanzado un ataque masivo contra varias ciudades de Ucrania. La ofensiva incluye enjambres de drones, misiles de crucero Kalibr, misiles hipersónicos Kinzhals y otros proyectiles de largo alcance.
Las autoridades ucranianas informan que los ataques han alcanzado zonas residenciales, con impactos en edificios habitacionales. También se han reportado daños importantes en la infraestructura energética, lo que podría agravar los cortes de suministro.
Según fuentes locales, los sistemas de defensa antiaérea han tratado de interceptar parte del arsenal ruso, aunque no todos los proyectiles han sido neutralizados. Algunos misiles han logrado penetrar, dejando escombros y desolación a su paso.
El uso combinado de drones y misiles de diferente tipo —Kalibr, Kinzhals y cruceros— muestra una estrategia rusa de alta intensidad y complejidad. Este tipo de ataque refleja un elevado nivel tecnológico y logístico por parte del Kremlin.
Aunque no se han confirmado cifras oficiales de víctimas, se teme que haya heridos y personas atrapadas entre los escombros. Las imágenes que circulan en redes muestran explosiones, columnas de humo y trabajadores de emergencias en plena actuación.
Además, se reportan interrupciones en el suministro energético en varias ciudades. Esto no solo afecta al uso doméstico, sino también a hospitales y servicios esenciales, que podrían ver comprometida su operatividad ante posibles daños en centrales o líneas.
Desde Kiev, las autoridades han condenado el ataque como un acto deliberado contra población civil. Al mismo tiempo, han instado a la comunidad internacional a reforzar la presión diplomática y militar sobre Moscú.






