Estados Unidos. – Científicos de la NASA anuncian el descubrimiento de posibles rastros de vida antigua en la superficie de Marte. El rover Perseverance detectó signos en una roca apodada Cheyava Falls, ubicada en la formación Bright Angel, dentro del cráter Jezero.
Según la NASA, el rover identificó manchas similares a “manchas de leopardo” y compuestos orgánicos en la roca. Minerales como vivianita y greigita, que en la Tierra suelen formarse por actividad microbiana, fueron hallados en este entorno sedimentario.
Una muestra de Marte recolectada por nuestro rover Perseverance, podría contener evidencia de antigua vida microbiana en el planeta rojo. 🔴✨
Esto es lo que hemos aprendido tras un año de análisis científico: https://t.co/e786mGKHuC pic.twitter.com/FDyaQxYuVE
— NASA en español (@NASA_es) September 10, 2025
La zona donde se tomaron las muestras —una cuenca que fue un lecho lacustre hace miles de millones de años— presenta condiciones que podrían haber sido favorables para microorganismos. La naturaleza sedimentaria y la historia de agua líquida aumentan la plausibilidad de restos biológicos.
Sin embargo, los investigadores de la misión Perseverance subrayan que estos indicios NO confirman vida. Procesos químicos no biológicos también podrían explicar los minerales detectados. Se requiere más análisis para saber si hubo vida o solo reacciones geológicas.
El administrador en funciones de la NASA, Sean D. Duffy, calificó los resultados como unos de los evidentes más prometedores hasta ahora en la búsqueda de vida pasada en Marte. A la vez pidió cautela: “Necesitamos confirmar si estos patrones tienen origen biológico,” afirmó.
Un paso clave será traer el material recogido a la Tierra para analizarlo con tecnologías mucho más sensibles que las disponibles a bordo de Perseverance. Aunque se trabaja en la misión Mars Sample Return, su financiación y calendario aún presentan incertidumbres.
Desde que aterrizó en 2021, Perseverance se ha dedicado a explorar el Jezero Crater, una antigua cuenca fluvial. Este hallazgo representa uno de los avances más significativos hacia la pregunta de si Marte alguna vez albergó vida microbiana.






