Francia. – Francia enfrenta una jornada convulsa marcada por incendios, disturbios y protestas mientras Sébastien Lecornu asume formalmente el cargo de primer ministro. Las manifestaciones se registran bajo el lema “Bloqueemos todo”, lanzado en redes sociales.
Desde primera hora, se desplegaron 80 000 policías y gendarmes en todo el territorio francés para responder a bloqueos en autopistas, accesos a ciudades y vías principales. Las tensiones se extendieron a París, Lyon, Nantes, Marsella y Rennes.
Los manifestantes incendiaron contenedores, levantaron barricadas y se enfrentaron con la policía, que respondió con gases lacrimógenos. Se reportaron más de 300 detenciones en las primeras horas, cifra que alcanzó los 470 arrestos según fuentes oficiales.
🔴 ÚLTIMA HORA: En este momento, el caos absoluto se apodera de Francia con miles de manifestantes inundando las calles, enfrentándose con la policía y provocando disturbios por las políticas económicas del gobierno. pic.twitter.com/0wHbdRtZhA
— MΛRC VIDΛL (@marcvidal) September 10, 2025
El movimiento también afectó servicios básicos: escuelas bloqueadas, cortes en el transporte público y desórdenes en las rutas. El cansancio ciudadano ante las políticas de ajuste fiscal figura entre las causas del descontento.
El gobierno defiende que tiene derecho a manifestarse, pero advierte que no tolerará la violencia. El ministro del Interior, Bruno Retailleau, culpó a “grupúsculos de ultraizquierda” de infiltrar las protestas y anticipó una respuesta firme.
En contraparte, el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, criticó el uso excesivo de la fuerza policial y llamó a mantener las protestas pacíficas. Mientras, la izquierda y los verdes expresaron su decepción por la designación de Lecornu, denunciando que ignora el mandato popular.
Lecornu, estrecho aliado de Emmanuel Macron y exministro de Defensa, prometió “rupturas profundas” en su discurso de toma de posesión. Aseguró que su Gobierno será más creativo y dialogante, aunque llegará con el desafío inmediato de negociar un presupuesto con un Parlamento fragmentado.






