Colombia. – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció la ruptura de los diálogos de paz con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), tras una serie de recientes acciones violentas perpetradas por ese grupo armado en el Catatumbo.
Durante una declaración pública, Petro aseguró que “no puede haber diálogo con quienes siguen asesinando y secuestrando”, al referirse a los ataques armados que han dejado víctimas entre la población civil y miembros de la fuerza pública. El mandatario subrayó que la confianza está quebrada y que su gobierno no tolerará actos de terrorismo bajo el pretexto de una negociación.
Al ELN le informo que:
1. Los prisioneros son responsabilidad de la organización capturante. Son ustedes los responsables de las condiciones físicas y sicológicas de las personas bajo su poder.
2. La Dijin no hace inteligencia, es un cuerpo adscrito a la fiscalía para la… pic.twitter.com/2S5Qz7F2Hr
— Gustavo Petro (@petrogustavo) July 24, 2025
Los hechos que detonaron esta decisión incluyen atentados contra estaciones policiales, secuestros y enfrentamientos en zonas rurales del norte y suroeste colombiano. En especial, se ha mencionado un ataque reciente en el departamento del Chocó, donde murieron al menos tres personas.
Los diálogos con el ELN eran considerados una de las principales apuestas del gobierno Petro para lograr la “paz total” en el país. Sin embargo, este giro representa un fuerte revés en su agenda política y genera incertidumbre sobre el futuro del proceso.
Desde el inicio del mandato de Petro, las conversaciones con el ELN se reanudaron con altas expectativas. Incluso se había logrado un cese al fuego bilateral en fases anteriores, aunque con constantes denuncias de violaciones al acuerdo por parte de la guerrilla.
El Alto Comisionado para la Paz, Otty Patiño, también se pronunció, señalando que no es posible continuar con un proceso “cuando una de las partes insiste en prácticas inaceptables para una Colombia que clama por tranquilidad y justicia”.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han mostrado preocupación por el aumento de la violencia en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado. También instaron al gobierno a buscar otros mecanismos para evitar el recrudecimiento del conflicto.
Aunque el gobierno no descarta retomar los contactos si el ELN demuestra voluntad real de paz, por ahora los puentes están suspendidos. La ruptura marca un momento crítico en los esfuerzos del país por dejar atrás décadas de violencia.






