España. – En la decimoctava etapa de La Vuelta a España en Valladolid, agentes de la Policía Nacional y la Policía Municipal detuvieron a dos personas tras saltar las vallas que delimitaban el recorrido durante la contrarreloj individual. Además, otras quince fueron identificadas por intentar invadir el recorrido.
El incidente ocurrió entre la Plaza de la Antigua y la Plaza de la Universidad, donde los agentes interceptaron a los manifestantes que intentaban acceder al circuito. En ese momento no circulaba ningún ciclista ni vehículo, lo que evitó que el incidente detonase un choque directo con la prueba.
El motivo de la protesta, según fuentes oficiales y medios locales, fue la presencia en la competición del equipo Israel-Premier Tech, que algunos grupos acusan de “sportswashing” en el contexto del conflicto entre Israel y Palestina.
🔴 Así fue la intervención de la Policía contra los manifestantes que saltaron las vallas para interrumpir la contrarreloj de La Vuelta en Valladolid.pic.twitter.com/0nO7WMtjJF
— THE OBJECTIVE (@TheObjective_es) September 11, 2025
Debido al riesgo de intervenciones de manifestantes, el recorrido de la contrarreloj fue reducido de 27,2 kilómetros a 12,2 kilómetros para aumentar la seguridad. Listones, vallas y presencia policial reforzada marcaron un recorrido más controlado.
El despliegue de seguridad fue notable: se activaron efectivos de la Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil para blindar el circuito. Más de cien agentes en puntos críticos, con refuerzos en los accesos y zonas con mayor concentración de público.
No hubo interrupciones deportivas importantes: la etapa pudo completarse sin alteraciones en el paso de los ciclistas ni cambio de resultados más allá del propio recorte del recorrido.
Las dos personas detenidas ya han sido puestas en libertad, aunque enfrentan posibles sanciones por saltar las vallas, resistirse a la autoridad o alterar el orden público.
En lo institucional, figuras políticas como Pablo Fernández (secretario de Organización de Podemos) fueron identificadas por la Policía por portar símbolos de protesta, como banderas palestinas. Se plantea así el debate sobre los límites de la protesta en eventos deportivos y la seguridad garantizada para corredores y espectadores.






