Trujillo, Perú. – La tranquilidad de la noche en Trujillo se rompió abruptamente este viernes, cuando a las 10:10 p.m. una potente explosión sacudió la cuadra 8 de la avenida Perú. El estruendo, que se escuchó a varios kilómetros de distancia, dejó sin electricidad a toda la zona y provocó pánico entre los vecinos.
Testigos relataron que el impacto fue “como una bomba”, con una onda expansiva que alcanzó varias cuadras. En cuestión de segundos, más de veinte viviendas resultaron afectadas: techos dañados, paredes agrietadas y ventanas hechas añicos. El corte de energía dificultó las labores iniciales de rescate y aumentó la sensación de caos.
Bomba en Trujillo… se fue la luz y destruyeron una casa…. Increíble!!! pic.twitter.com/EeDm0zN6K0
— @zumitas (@zumitas1) August 15, 2025
El Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) informó que tres personas sufrieron heridas como consecuencia del estallido. Dos de ellas presentan quemaduras y contusiones, mientras que una tercera sufrió lesiones menores. Todas fueron trasladadas de inmediato a hospitales cercanos, donde permanecen estables.
Personal de Serenazgo y del Cuerpo de Bomberos se desplegó rápidamente en el lugar para evacuar a los residentes y acordonar la zona. Las autoridades trabajan en la evaluación de daños y la identificación de viviendas que requieren reparación urgente.
Aunque la causa exacta aún se investiga, fuentes policiales no descartan que la explosión haya sido provocada por la manipulación de material inflamable o incluso por un artefacto explosivo. Esta línea de investigación surge por la magnitud de la onda expansiva y la similitud con un atentado ocurrido meses atrás frente al Ministerio Público de la ciudad.
El estruendo despertó recuerdos de aquel episodio, generando temor de que la ciudad esté siendo blanco de actos violentos. Los vecinos han pedido a las autoridades reforzar la seguridad en las zonas residenciales y aumentar la vigilancia nocturna.
Empresas eléctricas trabajan contrarreloj para restablecer el servicio en las zonas afectadas. Sin energía, muchas familias pasaron la noche a oscuras, temiendo nuevos incidentes y cuidando sus hogares.
El COER ha instado a la población a mantenerse alerta y a reportar cualquier actividad sospechosa. Mientras tanto, Trujillo sigue intentando reponerse del impacto psicológico y material que dejó esta explosión, en una noche que difícilmente olvidarán.






