Seattle, EE.UU. – La jornada de hoy se convirtió en una pesadilla para miles de viajeros en Estados Unidos. Alaska Airlines, una de las principales aerolíneas del país, se vio forzada a solicitar a la Administración Federal de Aviación (FAA) la inmovilización temporal de toda su flota en tierra. El motivo: una grave falla en su sistema informático que impedía realizar operaciones críticas de peso y balance de las aeronaves.
El incidente se produjo a primera hora de la mañana, generando un efecto dominó de retrasos y cancelaciones en toda su red de destinos. El problema informático afectaba directamente al software encargado de calcular la distribución del peso y el centrado de gravedad de los aviones antes del despegue, un procedimiento de seguridad absolutamente indispensable para garantizar la estabilidad de la aeronave durante el vuelo.
La decisión de solicitar un «ground stop» a nivel nacional fue tomada por la propia compañía como medida de precaución para garantizar la seguridad de sus pasajeros y tripulaciones. La orden de la FAA paralizó de inmediato todos los despegues de Alaska Airlines y su filial regional, Horizon Air, en los aeropuertos de Estados Unidos, sumiendo a las terminales en el caos y la incertidumbre.
— Alaska Airlines (@AlaskaAir) July 21, 2025
Miles de pasajeros quedaron varados, formando largas filas en los mostradores de atención al cliente en busca de información y soluciones. Las redes sociales se inundaron rápidamente de mensajes de viajeros frustrados que compartían imágenes de paneles de salidas repletos de vuelos cancelados y retrasados, expresando su malestar por la falta de comunicación inicial.
La compañía no especificó cuánto tiempo espera que las restricciones permanezcan vigentes, pero instó a los pasajeros que viajen a «verificar el estado de su vuelo antes de partir hacia el aeropuerto».






